Mundo ficciónIniciar sesiónPOV ADRIANA
Damián estaba despierto pero todavía débil.
Los doctores dijeron que necesitaría días, tal vez semanas, para recuperar su fuerza completa después de una semana en coma, pero sus ojos estaban alerta y cuando me miraba veía al hombre del que me había enamorado.
—Necesito decirte algo —dije después de que las enfermeras salieron dejándonos solos.
—¿Qué cosa?
—Sobre tu cumpleaños, sobre el testamento de tu padre.
Vi curiosidad en su rostro.







