POV VALENTINA
La celda olía a desinfectante barato y desesperación.
Estaba acostada en el catre duro mirando el techo gris mientras el dolor en mi abdomen me recordaba constantemente que había perdido, las vendas apretaban mi piel y cada vez que respiraba profundo sentía cómo los puntos tiraban amenazando con abrirse.
Tres días.
Llevaba tres días en esta celda esperando el juicio que seguramente me condenaría a cadena perpetua, tres días escuchando los gritos de otras prisioneras, tres días sin