Aaron me sujeto de la muñeca tirando de mí hacia el cuarto de baño de los minusválidos, echando el cerrojo cuando entramos. Fijándome en la mirada de lujuria que tenía mi esposo, Aaron atrapó mi boca con desesperación y sin pensarlo, hundiendo su lengua entre mis labios encontrándose con mi lengua a medio camino. Mis manos se enredaron en su nuca arañando su piel mientras mis pechos se oprimían contra su pecho en un intento de tener nuestros cuerpos lo más cerca posible. En dos zancadas Aaron m