Aaron me ayudo a sentarme en una silla sin dejar de mirarme, esperando a que los demás invitados se sentaran con nosotros en aquella mesa, ya que era una cena demasiado importante para Aaron y todos los invitados que asistieron a la fiesta, ya que mi marido tenía que hablar y convencer a unos clientes asiáticos que tenían millones y con los que mi esposo contaba sabiendo que Clay estaria mucho mas contento con el.
— ¿Qué te pasa? parece que estás enfadada conmigo Rebeca cariño — me dijo Aaron
—