Después de darme una relajante ducha de agua caliente, me tape el cuerpo con una de las toallas que había en aquel cuarto de baño y me fui al dormitorio quedando inerte ya que en aquel dormitorio había una enorme cama, con una decoración en blanco y gris como eran los colores de la empresa de mi esposo, me acerque hasta la enorme cama dándome cuenta de que aquella mujer ya me había dejado preparado encima un pijama y la ropa interior. Terminé de vestirme marchándome de aquel dormitorio hacia el