—Nora…
—¡OH! ¡OH! —jadeo, saltando por mi habitación mientras la realización me golpea—. ¡OOOOOH!
—¿Quieres callarte?! —sisea al teléfono.
—¡PEQUEÑA ZORRA!
—¡Nora!
—¡¿TE HAS ACOSTADO CON MARCUS?! —grito al teléfono, incapaz de controlar la explosión que siento en el pecho—. ¡¿QUÉ COJONES, SELENA?!
—¿Ya has terminado?
Me dejo caer de nuevo en la cama, mirando al techo mientras una sonrisa enorme se extiende por mis labios.
—Creo que sí —respiro. La oigo suspirar al otro lado—. ¡¿EN SERIO?!
—¡ACA