Durante los meses y semanas siguientes, Ariadna y Tiziano se sumergieron en la preparación para la llegada de sus gemelos. Con la guía de la doctora Candace, llevaron a cabo todas las recomendaciones médicas al pie de la letra.
Ariadna experimentó los típicos malestares del embarazo, como náuseas y cansancio, pero siempre contó con el apoyo incondicional de Tiziano, quien se encargaba de mimarla y cuidarla en todo momento.
Las visitas regulares al consultorio de la