Un fuerte estruendo despertó a Hugo una hora más tarde, comenzó un gran tormenta con relámpagos que iluminaban la playa, el granizo golpeaba los cristales de la cúpula con fuerza. Despertó a Mía.
Mía despierta, tenemos que entrar en la casa, Mía - apenas logró abrir los ojos levemente, el la tomó en brazos, desnudos y mojados, entraron en la casa, dejó a Mía sobre la cama y buscó dos toallas, cuando volvió ya estaba casi despierta, se secaron y se metieron en la cama, Mía se recostó sobre su p