Capítulo 16: ¡No quiero cachorros contigo!
Unos minutos después.
El salón comedor del castillo era amplio y alargado. La piedra oscura envolvía las paredes, que brillaban bajo los elegantes candelabros.
Una hermosa decoración en rojo y dorado cubría la mesa, las sillas acolchadas y las cortinas de los grandes ventanales que daban hacia el bosque, donde la luna brillaba en todo su esplendor.
Kiara apenas había ingresado.
La mesa ya estaba preparada y los platillos recién servidos.
Todo e