Minutos después
El motor del vehículo blindado ruge con furia mientras Adrián Volkov recorre a toda velocidad las calles iluminadas de la ciudad, apretando el volante con una fuerza capaz de pulverizar el cuero. Sabe perfectamente que no puede acercarse directamente a Valeria para encararla, pues la red de espías de los Moretti vigila cada uno de sus movimientos públicos y un solo paso en falso pondría a la mujer en la mira de un pelotón de fusilamiento.
Sin embargo, tras recibir la confirmac