Damien se puso delante de Emma sin pensarlo.
La mano de Claire temblaba mientras sostenía la pistola, pero sus ojos estaban enfocados. No iba a fallar.
—No hagas esto —dijo Damien.
—No me dejaste otra opción —respondió Claire.
Lo miraba como si fuera la única persona en la habitación, como si Emma ni siquiera existiera.
Emma le agarró el brazo e intentó hacerlo retroceder, pero él no se movió.
—Te di todo —continuó Claire—. Te protegí. Te amé. Y tú la elegiste a ella.
—Elegí a alguien a quien r