Narrador
Pasaron unas semanas y las vidas de nuestros protagonistas parecían tomar rumbos diferentes. En la mansión de Leandro Mackenzie, los últimos días estuvieron marcados por un idilio constante. La pareja vivía su relación al máximo, y toda la casa era testigo de la inmensidad de su pasión. Las promesas que se hacían y la declaración de familia que compartían en ese espacio íntimo reflejaban su profunda conexión.
—Me alegra tanto que Sherry esté evolucionando —dijo Leandro, tomando la mano