Narrador
—Killian, hermano... Ese no eres tú. Eres el hombre que siempre ha estado ahí para nosotros, por favor.
—Tu hermana... Tu hermana me engañó, Leandro. ¡Y nadie se mete conmigo! Ella lo sabía y, aun así... La amo con toda mi alma, con todo mi corazón. ¿Por qué me traicionó? —La mano de Killian, que empuñaba el cuchillo, temblaba, al igual que la mano con la que Jennifer lo apuntaba. Ambos estaban consumidos por el delirio de la locura, mientras los gemelos y Leandro estaban atrapados en