Mundo ficciónIniciar sesiónNikolay apretó los dientes, la sorpresa en el rostro de Alexandra era evidente, pero él no podía desmoronarse, como siempre, Pietro encontraba la forma de irritarle, Alexandra levantó las cejas, pero consiguió mantener la compostura
— No estaba informado ¿Tiene algún interés especial con el tema de la nueva fábrica? — preguntó a Igor, quien se encogió de hombros
— Yo le invité — anunció Alya, era una vieja amiga, tenía una cadena de hoteles y estaba invirtiendo en tecnología,







