Maya
Las miradas penetrantes de estas personas me hacían sentir nerviosa. No entendía de qué se trataba y tampoco sabía que Valentino tenía más familia. Aquel rubio con ojos tenebrosos decía que eran primos, mientras que el otro señor, más maduro, sonreía al verme. La chica rubia parecía molesta, como si mi presencia no le agradara.
Valentino se acercó a ellos, sorprendido. —No sabía que tenía un primo.
—Hola, sobrino, soy tu tío Collins y ellos son tus primos.
—Collins Grave —mencionó Valentin