50. Mal momento
Renata
Estamos cerca, él está muy cerca de mí, nuestros pechos están juntos, una de sus manos está sobre mi cintura, lo único que impide el contacto piel con piel es la tela de la delgada toalla, su otra mano sujeta mi barbilla manteniendo fijo mi rostro al suyo. La diferencia de estatura no es poca, pero él mantiene baja su cabeza logrando que la distancia que nos separa me parezca extremadamente corta, solo necesito ponerme de puntillas para alcanzar su boca, y una parte de mí quiere hacerlo