Tobías
Es innegable que este juego le excita demasiado, sus ojos brillan de una manera espeluznante y la sádica sonrisa que adorna su rostro es imborrable. Presa del pánico me levanto del piso con prisa, ignoro completamente el dolor que está acción provoca y me hecho a correr a duras penas. El sol se ocultó completamente y la oscuridad no fue de ayuda en lo absoluto. Dejo de correr comenzando a caminar, por más que fuerzo mis ojos no logro distinguir nada. Sin hacer ruido me escondo tras un ár