Mundo ficciónIniciar sesión—Esto es increíble –sonrió Andrés apuntándole a Rubén en el centro del pecho. Él empezó a moverse poco a poco. Si seguía con Emilia en los brazos y él disparaba, podía darle a ella, así que muy despacio empezó a bajarse hasta poder apoyarla en el suelo—. ¡Esto es increíble! –volvió a decir Andr&ea







