—Esta noche no Rosario, mañana será un día interesante para la empresa y nuestras vidas, por lo que no deseo gastar mis energías en tus bajos deseos.
—¿Cómo te atreves a despreciarme de esta manera Júpiter? —Exclamó Rosario enfurecida por el rechazo que recibió.
—¡No es rechazo Rosario! Pero creo que también tengo derecho a decidir cuándo puede o no suceder esto entre nosotros, así que, si no piensas descansar esta noche, de seguro existe alguien aun dentro del bar que desee estar entre tus s