Rosario se alejó de prisa del lugar del atentado en contra del ejecutivo de la empresa de modelos Elíseos Parisinos, sin más remedio se fugó del lugar y su identidad no fue descubierta por las cámaras de seguridad que se encontraban en el lugar, lo que facilito aún más que el crimen quedara de alguna manera impugne.
Sebastián Ríos, tras varias horas esperando la llegada de Rodrigo a la empresa, no recibía una sola llamada y la secretaria se comunicó incontables veces sin obtener respuesta algun