Cynthia
No soy una mujer nerviosa e cuanto al sexo se refiere, no soy mojigata eso algo que debemos disfrutar, siempre lo he tenido más que claro. Sin embargo, en estos momentos las palmas de mis manos me sudan, me tiemblan, parezco recién una adolescente hormonal.
—Dime algo, parece que te hubiera asustado. —Ríe de forma nerviosa. Bajo mi cabeza y muerdo mi labio—. Si te espante dímelo de una vez, puedo cambiar la táctica.
—Pensé que no querías, la verdad ya me estaba resignando a que no me