Cynthia
Me levanté a colocarme los zapatos, no puedo ser como un iceberg solo por fuera, también por dentro debo serlo. Me giro cuando siento sus manos tocando mi brazo.
—¿Está todo bien? ¿Por qué te has vestido? ¿Para dónde vas bonita? —pregunta tras pregunta me atacan, pero atacan este sentimiento que está naciendo.
—Quiero ir a la casa, me da un poco de miedo estar acá, dormir en este lugar. —Él restregaba sus ojos y se sentaba.
—mmm ok, dejame ya me visto, ¿O me pensabas dejar acá solo? N