—Gracias por venir al baile—dice después de unos segundos de silencio— la verdad dudaba que aceptaras la invitación, aunque Vittoria insistió en que te haría venir.
Suspiro y desvió la mirada hacia la fuente y a pesar de que nada la ilumina, es suficiente la luz de la luna para ver su reflejo en el agua.
—De no haberme molestado toda la tarde con eso, seguro no habría asistido, pero la verdad tenía curiosidad—expreso, en ese momento, los ojos de Julius parecen iluminarse y esboza una sonrisa