Mientras camino por las calles vacias de Verona, percibo algo que ata mi dedo, asi que lo levanto y al observarlo con detenimiento, veo el anillo, aquel simbolo que Julius me dio como muestra de nuestro enlace matrimonial.
Mis mejillas se ruborizan y por alguna extraña razon, siento verguenza por la situacion y me pregunto si realmente abre tomado la desicion correcta. Todo parece un sueño, no solo por la muerte de Vittoria, sino tambien por haberme casado con Julius de forma tan apresurada, si