Los días empiezan a pasar a tu lado, invisibles y vacíos.
Así es como te sientes, moviéndote en el tiempo en modo automático. La gente te ignora. Ingrid celebra tu apatía, porque no estás desafiando su sistema ni sus reglas.
No eres un problema.
El amor es algo que hubieras preferido nunca conocer. En realidad. Por mucho que odies a John, todavía te iluminas cuando lo ves en la calle, cuando entra al restaurante y te sigue como un sabueso, fijando sus ojos en ti entre toda la multitud. Su mira