La chica no esperó que Alejandro cumpliera su palabra y entrara al cuarto de empleados. Sabe que es capaz de eso y mucho más. Así que, le envió un mensaje de texto para advertirle que en un minuto saldría y que la esperara en el jardín para que entraran juntos.
—Mi pequeña, no he dormido por estar a la espera de que llegues.
La recibió con un beso y un abrazo de apretón.
—Casi me has obligado a venir. ¿Qué es ese olor?
Sus fosas nasales chocaron con un delicioso olor a lavanda fresca.
—Es una s