Abril le confesó el problema que estaba sucediendo en la familia. Alejandro le comentó que sus padres habían llamado esta mañana y han dicho que esta noche estarán de regreso en casa.
—Lo sé. Por eso me preocupa que mi madrina pierda su trabajo—. —Acepta mi renuncia, por favor—. Suplicó.
—Haremos algo. Mi padre no sabe que tú trabajas como mi asistente. Te daré un permiso especial por el tiempo que tu madrina esté ausente, luego ambas se reintegrarán cada una a sus deberes.
—¿Lo harás, de verda