Tomas... ya no desea estar solo.
— Estaré esperando con ansias— dijo Tomás.
Se despidieron con un beso en la mejilla, Julie tenía una extraña emoción en su pecho, Tomás estaba lleno de expectativas con ésta mujer que acababa de conocer, se dio el lujo de soñar y planear un futuro con ella.
Esa tarde llegó a casa temprano, su madre al verlo llegar se sorprendió, apenas eran las cinco de la tarde cuando lo vió entrar.
— Sucede algo hijo— preguntó extrañada.
— Nada, tengo una cita ésta noche y quise tener tiempo de descanso—