Luna de miel por segunda vez...
— Ésto que acaba de suceder para mi es un milagro— dijo el médico— vengan conmigo por favor.
Los llevó a donde estaba la bebé, estaba desconectada, y con los ojos bien abiertos sin oxígeno, respirando por su cuenta; ya no necesitaba ningún aparato o alguna otra medicina para respirar, lo estaba haciendo por sí sola, Sara empezó a reír de felicidad, ella pensó que cuando le llamaran a casa era para que fuera a recoger el cuerpo de su bebé, allí está viéndola fuera de peligro.
La pasaron de inm