Verlo a Hudson en esa fiesta, tan guapo y tan cerca de mí, fue algo que no me esperé para nada.
— ¡Te ves muy hermosa Rose! —dijo él en mi oído
Sentí como un pequeño escalofríos recorrió mi cuerpo y Lina que no paraba de mirarlo, más por cómo se estaba comportando. Esto se estaba poniendo muy bueno.
— ¡Iré a buscar más bebidas! —gritó Lina, dejándome sola con él. La miré y me sonrió.
Intenté hablarle al oído, pero al ser tan alto tuve que hacer puntitas de pies y estar lo bastante cerca de s