Mundo ficciónIniciar sesiónCaminando íbamos a la casa de Adler, tomados de las manos, mientras conversábamos de cosas sin importancia; pasar cada segundo con él, me hace tan bien, verlo sonreí ¡Dios! ¡que me vuelvo loca!
Sus facciones se notan perfectamente bien, sus labios rosados de tanto que se los muerde. Tiende a levantar levemente la ceja cuando dice algo serio, tiene unas pestañas muy largas, sus cejas tan negras hace que tiembles cuando él las frunce ni que hablar de su cuerpo, muy
Holaa. aquí un nuevo cap. Gracias por leer.







