Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente, me moví y mi trasero tocó algo muy duro. Me levanté y era Adler, que estaba muy dormido, no sé en qué momento se sacó la remera, tampoco sé, porque no estaba tapado. ¿Será que mi yo dormida lo violó? Traté de taparlo, pero las ganas de tocarlo era inmensas, me fascinaba por completo verlo así: tan sereno, tan tranquilo. Su pecho subía y bajaba lentamente, podía observar esas pecas y esos lunares, su cuerpo estaba totalmente tallado por dioses del Olimpo. Cuando lo e
Holaa, aquí otro cap. Gracias por leer







