En cuanto Vincenzo despertó, lo primero que escuchó fue el ruido de la ducha. Miró el lado junto al suyo y lo encontró vacío y eso le sorprendió. Usualmente se despertaba antes que Serena. Aunque después de la noche pasada no le sorprendía haberse despertado un poco más tarde de lo normal.
No estaba seguro de cuánto tiempo había permanecido despierto, tratando de no acercarse demasiado a su esposa. Sabía que, si no hubiera mantenido la distancia, no habría podido resistirse a al menos a abraza