POV de Catalina
No pasó mucho tiempo antes de que el coche redujera la velocidad.
Mis manos aún temblaban.
Mis oídos aún zumbaban por los disparos.
Mi pecho aún se sentía apretado, como si no pudiera respirar bien.
Todo había pasado demasiado rápido.
Un minuto estaba en el coche… pensando.
Al siguiente… Alfonso estaba muerto.
Tragué con fuerza, obligándome a no volver a llorar.
Ya había llorado demasiado.
Ni siquiera noté dónde estábamos hasta que el coche se detuvo suavemente.
Antonio finalmen