Punto de vista de Catalina.
Me desperté sintiéndome… ligera.
Por un momento, no me moví.
Simplemente me quedé allí, mirando el techo, con el cuerpo aún medio envuelto en el sueño. No había presión en mi pecho. No había pensamientos inquietos tirando de mí en diez direcciones diferentes.
Solo… calma.
Paz.
Del tipo que no había sentido en días. Tal vez incluso más.
Mis dedos se apretaron ligeramente alrededor de algo en mi mano, y fue entonces cuando me di cuenta…
Mi teléfono.
Lo acerqué lentamen