Capítulo 17; La chica es mía.
Punto de vista de Antonio.
No había sabido de ella en días.
Ni una llamada.
Ni un mensaje.
Nada.
Al principio, lo dejé estar.
Catalina no era del tipo al que se le presiona. Cuanta más presión aplicabas, más resistía. Eso lo aprendí desde el principio. Así que le di espacio. Tiempo para pensar. Tiempo para calmarse. Tiempo para volver por su cuenta.
Porque sabía que lo haría.
Aun así… los días pasaron.
Uno se convirtió en tres.
Tres en cinco.
Para el sexto día, mi paciencia se había agotado.
No