Solo uno podía sobrevivir...pienso cuando vuelvo a disparar.
En esta ocasión como en la anterior la bala no sale. Él está sobre mi, enterrado entre mis muslos y sabedor de que iba a matarlo pero mi pistola no dispara nada. Ni la primera, ni la segunda ni todas las otras en que sigo intentándolo.
—Te advertí que no podías estar a mi nivel, nunca.
No digo nada.
¿Qué podría decir?
Este juego acaba aquí...he creído ganar una partida que estaba perdida y he jugado a morir...más que a matar.
—Ento