Con el grito de Anna, Bella no dudó en clavar el fragmento de cerámica en su carne.
En su vida anterior, su abuelo había sido asesinado por Anna, y en esta vida, Anna se atrevía a amenazarla. El odio que Bella guardaba en su interior brotó de inmediato.
La tela del pijama de Anna se rasgó, y el borde afilado del fragmento penetró en su piel, dejando escapar manchas de sangre roja.
Finalmente, Anna comprendió por qué Bella había cerrado la puerta con llave: ¡era para evitar que alguien entrara y