Elena recordó lo que Manuel le había dicho sobre ser un hombre exitoso que le brindara la seguridad que necesitaba, y una dulce sensación la invadió.
Bella, al notar la felicidad de Elena, le preguntó: —¿Tu tía no vive en la ciudad vecina? ¿Por qué no vas con Manuel y lo llevas a conocerla?
Elena dudó un poco. —Vamos a ver cómo va la relación, no tengo prisa.
Bella, curiosa, inquirió: —¿No habrás olvidado a Julio, verdad?
—¡De ninguna manera! —respondió Elena. —. He decidido estar con Manuel, as