—¿Qué haces aquí tan tarde? —preguntó Bella, frunciendo ligeramente el ceño.
Pedro no respondió. La miró fijamente, con los párpados enrojecidos y una mezcolanza de emociones agitándose en su interior.
Ira, celos, dolor, irritación, todo ello congregado como una imponente ola a punto de romper.
Bella sintió un estremecimiento de inquietud.
Cuando Pedro mostraba esa expresión, era señal de que sus emociones estaban al borde de descontrolarse.
Desde aquel incidente en el club donde vio a Bella int