Alberto le dijo con pesar: —No es necesario que te mantengas tan ocupada, aún no te has recuperado por completo, deberías descansar más.
—No te preocupes, no estoy cansada —respondió Bella mientras seguía con sus tareas.
Alberto le preguntó: —Bella, Pedro vino hace un rato, ¿no tienes ni siquiera interés en preguntarle cómo está?
Bella respondió con indiferencia: —¿Abuelo, acaso no ibas a contarme?
Alberto sacudió la cabeza sin insistir más.
Luego le informó que Pedro les había recordado que deb