Daniel sabía bien cómo conquistar a las mujeres, porque no dijo activamente de inmediato que quería venir, sino que dijo razonablemente: —Prima, puedes enviarme la dirección de tu gimnasio primero, lo compararé con un ordinario y decidiré.
Pues Bella sonrió y accedió: —Está bien.
Al colgar, Bella le envió el nombre de la sala de entrenamiento porque intentaba contactar con él más con el fin de enterarse del proceso de sus relaciones con Sara. Además, sería mejor si pudiera pescarlo. En este mome