112.
—Está embarazada de tu hijo —dijo Dylan finalmente con malhumor perdiendo los estribos. Lo miro con los ojos fuera de órbita.
Por un momento sus palabras hicieron que todo empezara a tener alguna especie de sentido para mi, como si hubiera despertado de un largo sueño, finalmente todo tuvo sentido para mí, por qué mamá de repente fue tan amable con ella aparte de por mi otro hijo, por qué la invitó a darle algo de nuestra ropa de bebé, ropa que ella juró que solo iría a nuestros hijos.
Maldita