Catherine estaba de pie como si el suelo bajo sus pies hubiera decidido finalmente dejar de sostenerla.
Las lágrimas no venían con elegancia ni control. Llegaban en oleadas que sacudían todo su cuerpo, rompiendo su voz en fragmentos cada vez que intentaba hablar. Sus ojos ardían, su pecho se apretaba y cada respiración parecía tener que luchar para salir.
Logan estaba frente a ella, y por una vez no parecía pulido, confiado o intocable. Se veía expuesto. Acorralado. Como alguien que finalmente