Mundo ficciónIniciar sesiónPero… no negaba que había sonado cautivador…
¡No!
Apoyó sus manos sobre el escritorio, exhausta de esto. De negar eso que se estaba volviendo inevitable. Y, no era el momento de ponerse a debatir sobre qué era lo bueno, y qué era lo malo porque tenía mejores cosas que hacer…
Pero quizás, su corazón estaba más concentrado en revolotear por culpa de ese imbécil, y… que le haya c







