Mundo ficciónIniciar sesiónMientras la puerta se abría, Louise estaba sufriendo un ataque nervioso.
—¡Su Majestad, es un honor para mí que usted me haya llamado!
La indudable voz de carácter animado y seductor, encendió todas sus alarmas. Caterina había irrumpido en la habitación, portando un precioso y provocador vestido que no podía ser una vestimenta cualquiera de las concubinas. Además que, esa aura seductora y lujuriosa fue suficient







