Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Qué? —Soltó sin aire. —¿Q-qué acabas de decir? —Se alzó contra él, levantándose poco a poco de la cama con el labio inferior tembloroso. —Deja de moverte, Louise. Tu pierna está delicada todavía.
—No respondiste lo que acabo de decirte. —Entonó cada palabra, sosteniendo la muñeca del hombre. En sus ojos se avistaba confusión y miedo en partes iguales, y







