Mundo de ficçãoIniciar sessãoSuzanne por otra parte, se quedaba en su habitación por su pedido. Louise se sintió mal cuando se enteró que sólo se quedaba en las habitaciones de las sirvientas, sola, por la falta de Opia. Entonces, con un poco de vergüenza le sugirió que se quedara en su cuarto hasta que pudiera estar capacitada para hacer de las suyas allá afuera.
Una mueca adornó su rostro.
Una vez más, la promesa de no abandonar a sus alumnos se







