Necesitaba respuestas, y las necesitaba rápido. Mi mente no paraba de dar vueltas, llena de pensamientos sobre Tila y esa confianza que tenía respecto a Phillip. No podía dejar que ganara esta vez, y la única manera de detenerla era asegurarme de que no consiguiera lo que quería. Y Phillip... él era la clave. No podía permitir que cayera en las manos de Tila. Él siempre había sido el hombre que ella deseaba, el que creía que podía tener sin esfuerzo.
Entonces recordé a Sarah. Siempre había esta