Era lunes por la mañana. El sol brillaba a través de las ventanas de vidrio de la Galería de Arte Marco Dorado. Josey estaba sentada detrás de su escritorio, golpeando su bolígrafo y luciendo seria.
Señorita Clara —dijo a su asistente personal—, ¿cómo fueron nuestras ventas el mes pasado?
Clara se veía nerviosa. Tenía un pequeño archivo en la mano.
Comparado con el mes antepasado, las ventas bajaron un treinta y cinco por ciento —dijo.
Josey frunció el ceño.
Es una caída grande. ¿Qué podemos ha